Eli Abad, el emprendimiento como camino hacia el empoderamiento

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Eli Abad es licenciada en Física por la Universitat de Barcelona y MBA por EAE. Tras varios años de experiencia como consultora de sistemas en una multinacional, funda ADICIONA en 2003, donde ejerció de Directora General y Administradora. Desde 2015 forma parte del Consejo de Administración de BETWEEN Technology consultora de empleo tecnológico (especializado en Ingeniería e IT) que ofrece soluciones tecnológicas a medida.


Un aprendizaje importante

Fui una de esas niñas incómodas: preguntona y mandona. Era consciente de que eso molestaba a “los mayores” e, incluso, a algunos compañeros/as de clase, pero no lo podía evitar. Seguramente si hubiese sido niño, en lugar de niña, me habrían definido como “curioso y con dotes de liderazgo”, pero como era una niña me tuve que acostumbrar a que me dijesen que era “preguntona y mandona”.

De adulta he reflexionado sobre aquella experiencia: la de aceptar el hecho de no gustar a algunas personas. Me he dado cuenta de que me sirvió de mucha ayuda para cuando, años después, tomé la decisión de ser emprendedora. A las mujeres nos educan para ser sumisas, complacer, intentar gustar a todo el mundo (os recomiendo la lectura de “Las mujeres no se atreven a pedir”, donde podréis contrastar esto que os comento), y eso es muy contraproducente a la hora de decidirte por emprender, ya que deberás tomar decisiones que será imposible que agraden a todo el equipo, pero, aun así, las debes tomar. Llegados a este punto tenemos que plantearnos y tener en cuenta tres cuestiones:

  • No se puede gustar a todo el mundo

  • Realmente, ¿quiero gustar a todo el mundo?

  • Y qué si no gusto a todo el mundo. No me importa, NO ES MI PROBLEMA.

La tecnología: un mundo de oportunidades

Durante la EGB (si, yo fui a la EGB 😊) y el instituto, dudaba sobre a qué dedicarme cuando fuera mayor: veterinaria, pintora, bióloga, bailarina, etc. Se me daban bien varias cosas y me gustaban, así que me costaba decidirme por una.

Lo primero que descarté fue el ser bailarina profesional; sin duda, una decisión muy cerebral:

  • Si soy bailarina mi capacidad para tener independencia económica dependerá, por un lado, de mi salud física (una lesión podría acabar con todo) y, por el otro, de la edad.

  • Tengo otros talentos, como las ciencias, que también me atraen mucho.

  • No puedo permitirme no ganarme la vida haciendo algo.

  • Siempre puedo bailar como hobby.

No me he arrepentido nunca de no dedicarme profesionalmente a la danza, igualmente he bailado mucho y he hecho muchos cursos, así que, puedo decir que lo he disfrutado.

Nos frena la autolimitación. Nos han programado para no creer en nosotras mismas. Queremos demostrar que la ciencia y la tecnología no están reñidas con el entretenimiento @between_tech #MujerTech Clic para tuitear

Más difícil fue decidirme entre los estudios de ciencias y tecnológicos, pero finalmente opté por la Física, y como durante la carrera necesitaba tener algunos ingresos, di muchas clases particulares (mates y física, sobre todo). Trabajé como profesora en algunas academias de informática y fui monitora de informática.

  1. No quería ser profesora: me gusta enseñar, pero no educar, y la paciencia no es mi fuerte.

  2. La informática ofrecía más salidas profesionales que la física.

Así fue cómo al acabar la carrera mis primeros empleos se enfocaron en el mundo de la informática: como profesora primero, como administradora de sistemas después, y finalmente como consultora especializada en sistemas de correo electrónico.

Emprende para ser la dueña de tu destino

En mi etapa como consultora / administradora de sistemas, me certifiqué en un montón de cursos de Microsoft, me formé también en gestión de equipos y proyectos y, finalmente, hice un MBA. En aquella época trabajaba para una multinacional y pude crecer profesionalmente, formarme y adquirir experiencia, pero dentro de mí seguía viviendo la niña mandona a la que le gustaba hacer las cosas a su manera y saber por qué se decidían las cosas, y eso no siempre es posible trabajando para una empresa.

Equipo de Between Technology

Supongo que eso hizo que un día me despertara habiendo decidido que crearía mi propia empresa. Y así lo hice. Creé ADICIONA en 2003, una empresa de servicios informáticos. Algo después, en el año 2004, “E-polite” la primera aplicación informática creada por el equipo de ADICIONA recibió el premio a la Innovación Digital en el Internet Global Congress. Emprender es duro, sí, pero también hay momentos en los que se reconoce el esfuerzo, la dedicación y la perseverancia. Uno de esos momentos, y que mejor recuerdo, tuvo lugar en el 2007 cuando me dieron el primer premio a la Mujer Emprendedora del año otorgado por Barcelona Activa. ADICIONA llegó a tener 90 trabajadores en 2015, justo antes de fusionarnos con SOLID Enginyeria para crear BETWEEN Technology.

Lecciones que te enseña el camino del emprendimiento

  • No siempre tu idea es la mejor, escucha las otras con atención (y sin prejuicios) antes de decidir. Si tu idea no era la mejor, apuesta por la que sí te lo parece y procura aportar tu granito de arena para mejorarla. Si después de escuchar las otras, estás convencida que la tuya sigue siendo la mejor, defiéndela a muerte. Puedes mejorarla con las aportaciones del equipo, pero (como ya te expliqué antes) será difícil que a todo el mundo le guste o esté de acuerdo con tu propuesta.

  • Deja que los demás cometan sus propios errores (tú has cometido los tuyos). Calcula el coste de las consecuencias y compáralo con el coste de una formación para esa persona en esa área concreta. Esta actitud tiene dos ventajas:

    • A lo mejor no era un error y acabas aprendiendo (tú y la organización) una nueva manera de hacer las cosas.

    • Si era un error, la persona que tomó la decisión hará un aprendizaje muy valioso para la empresa.

    • Recomendación: exige innovación en el error, no conviene cometer el mismo error más de una vez.

  • Vale la pena intentarlo, aunque el proyecto no funcione y acabes cerrando la empresa, el aprendizaje es acelerado y profundo. Podéis pensar que esto lo digo porque a mí me ha ido bien, pero a esta conclusión llegué durante los primeros 3 años (que son duros) cuando dudé por primera vez sobre la viabilidad del proyecto, y me reafirmé en ella durante la crisis, que volvió a poner en riesgo la continuidad de la empresa. Afortunadamente, supimos cambiar de estrategias y superamos la crisis, pero, aunque no hubiese sido así, habría valido la pena la experiencia. Mi perfil profesional después de emprender es mucho más completo y valioso.

Preguntas que debes plantearte si tienes el gusanillo de emprender

Si tienes el gusanillo de emprender vale la pena que te hagas algunas preguntas. Yo te doy mi opinión en cada una basada en mi propia experiencia, aunque puedo estar equivocada:

Motivaciones para tomar el camino de emprender:

    • Autoempleo.

    • Alternativa al techo de cristal.

    • La idea.

Las motivaciones que son una trampa

    • Para tener más tiempo: ¡FALSO! Nunca emprendas pensando que tendrás más tiempo o mejores horarios. Los inicios son muy duros y requieren mucha dedicación. Sí que es cierto que tendrás más libertad para organizarte, pero los 3 primeros años, aproximadamente, seguro que trabajarás mucho más de 40 horas semanales.

¿Hay requisitos para ser emprendedora?

    • La formación y experiencia en el sector ayudan, pero ni son imprescindibles ni garantizan el éxito.

    • Ser una luchadora, tener capacidad de trabajo, capacidad para asumir riesgos y capacidad de autocrítica… estos requisitos sí que son imprescindibles.

Los socios

    • ¿Los necesitas?

    • ¿Qué te aportarán?

    • ¿Cuánto vale lo que te aportarán?

    • ¿Son compatibles sus valores y objetivos vitales con los tuyos?

Cuando hayas respondido a estas preguntas, reflexiona sobre esto: “antes solo, que bien acompañado”, que es una cita del Libro negro del Emprendedor.

La idea de negocio

    • ¿Crees que si explicas tu idea te la robarán? Si es tan fácil que solo explicándola te la pueden robar, déjalo estar. Cuando cuentes tu idea a otras personas, éstas te harán preguntas que tú no te has hecho. Así, terceras personas harán madurar y enriquecerán tu idea de negocio.

    • ¿Vas a esperar a tenerlo todo a punto antes de tantear a los posibles clientes? No mujer, no. Empieza enseguida a “tirar piedras”, pregunta a posibles clientes y personas del sector si comprarían tu idea / producto / servicio. ¿Y si no me quieren responder? Como mucho tendrás un no, pero a todos nos encanta que nos pidan opinión. Utiliza la técnica de “dorar la vanidad” para obtener información: … “tú qué sabes tanto de esto, ¿qué te parece…?”.

¿Por qué emprenden menos mujeres?

    • La autolimitación: Nos han programado para no creer en nosotras mismas (recuerda el libro que te he recomendado al principio).

    • ¿Esperas tu príncipe salvador? No esperes más, eres tú misma.

Eli Abad recibe el premio a la innovación digital

Mis conclusiones

Decidirte por el camino del emprendimiento te proporciona:

    • Libertad, podrás ser la dueña de tu destino y apostar por ti misma.

    • Poder, tendrás más capacidad para cambiar aquello que no te gusta.

Si tu proyecto se focaliza en el mundo de la tecnología, como en mi caso, éste te proporcionará:

    • Satisfacción, consiguiendo nuevos conocimientos que siempre habías querido adquirir.

    • Agilidad, automatizando y simplificando procesos.

    • Innovación, pudiendo diseñar tus propias soluciones y diferenciándote de la competencia.

Plural: 2 Comentarios Añadir valoración

  1. Felipe Salas dice:

    Gracias Eli por compartir tus interesantes opiniones como es, el cuestionarte lo que crees que es, ya que al nosotros “cambiar el observador” vemos nuevas posibilidades, lo que expande nuestro potencial. Gracias.

  2. Nuria dice:

    Eli, enhorabuena! Eres un referente para los que vemos el emprendimiento con ese gusanillo… Muchas gracias por compartir tu experiencia.

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