Ruth Blasco: «La tafonomía es el C.S.I. de la prehistoria»

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Ruth Blasco es investigadora en Tafonomía en el CENIEH (Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana). En él se dedica a observar bajo el microscopio los restos fósiles hallados en los yacimientos arqueológicos. Además, es mentora del proyecto STEM Talent Girls, en el que inspira a las niñas y jóvenes interesadas en las carreras de ciencias


Dame un hueso y te contaré su historia.

La Arqueología no es la típica carrera que los padres suelen querer para sus hijos. La idea de un Indiana Jones superando adversidades o el simple hecho de que se la relaciona más con un hobby que con una profesión científica hace que los que más nos quieren tiendan a aconsejarnos otras carreras en principio “más prometedoras”. En mi caso he tenido la suerte de sentirme apoyada por mi familia, que, aunque en un principio tampoco lo veían muy claro (y estoy segura que más de una vez se mordieron la lengua), supo entender lo que de verdad me apasionaba y creer que sin eso, quizás mi vida no sería igual. Me dejaron intentarlo.

A día de hoy puedo decir que he conseguido trabajar de lo que me gusta, disfrutar con mi trabajo, y emocionarme con la investigación y la experimentación que conlleva mi disciplina. Cada fósil que aparece en excavación, cada hueso que analizo con el microscopio o cada marca que merece la pena investigar hace que piense que todo el camino hasta llegar aquí ha merecido la pena. Ahora soy investigadora en uno de los centros de excelencia españoles, el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), como especialista en Tafonomía dentro del mundo de la Arqueología.

¿Qué es la Tafonomía?

La Tafonomía es la disciplina encargada de explorar el proceso de formación de los yacimientos. En mi caso esta tarea la realizo a partir de los conjuntos faunísticos recuperados en depósitos arqueológicos, intentando conocer qué agentes o procesos han hecho que se produzca esa acumulación y qué agentes o procesos han intervenido una vez que los materiales se han depositado y ha comenzado su fase de enterramiento.

Para conocer la historia de cada conjunto faunístico es necesario prestar atención no sólo a cuestiones taxonómicas o anatómicas, sino también a las alteraciones superficiales y estructurales de los fósiles. Por eso es normal que el microscopio sea una herramienta imprescindible para el trabajo diario de un tafónomo/a.

La Tafonomía es la disciplina encargada de explorar el proceso de formación de los yacimientos, intentando conocer qué agentes han intervenido - Ruth Blasco, @CENIEH #MujerTech Clic para tuitear

Bajo el microscopio descubres marcas en los huesos que te llevan a múltiples historias. Por ejemplo, en ocasiones nos encontramos con lo que llamamos “marcas de corte”. Éstas son unas estrías muy especiales que se realizan única y exclusivamente por los homínidos a la hora de procesar las carcasas. Estas marcas se producen por contacto accidental entre la herramienta lítica y la superficie ósea. Suelen definirse como estrías alargadas, frecuentemente lineales, con longitud y anchura variable, y una sección transversal en forma de “V”. Si hay una buena conservación, su observación microscópica te permite detectar microestrías dispuestas paralela y longitudinalmente al eje. También en ocasiones se puede observar la presencia de pequeñas estrías secundarias que divergen al principio y/o al final de la estría principal como consecuencia de los pequeños movimientos de la mano y la morfología de la herramienta lítica cuando se inicia o finaliza el corte.

Las marcas de corte, dependiendo de la fuerza e intención con la que el “carnicero prehistórico” procesa el animal o el tipo y estado de la herramienta lítica que usa, pueden presentar alteraciones en su morfología que incluso llegan a confundirse, por ejemplo, con las estrías que se producen por la fricción del hueso con el sedimento o incluso con surcos generados por carnívoros.

A nivel microscópico, las estrías producidas por fricción se caracterizan por la ausencia de microestriación interna y sección transversal en “V”. A diferencia de las marcas de corte, su distribución sobre la superficie ósea suele ser irregular, aleatoria y sin orden aparente. Por su parte, los surcos producidos por carnívoros se originan por el arrastre de los dientes al desgarrar los tejidos blandos que están en contacto con el hueso; suelen presentar una longitud, anchura y profundidad variable, pero a diferencia de las marcas de corte, su fondo suele ser rugoso, áspero e irregular. Aparentemente la distinción entre marcas es fácil, sin embargo ésta se complica cuando otros procesos postdeposicionales (e.g., corrientes hídricas, exposición subaérea, etc.) actúan subsecuentemente sobre el hueso alterando la morfología de las marcas de tal modo que pueden llegar a quedar tan enmascaradas como para crear confusión sobre el agente que las ha producido. La tarea del tafónomo/a en estos casos es averiguar cuál de los procesos ha sido el responsable de las alteraciones, y qué secuencias de modificación ha sufrido el hueso hasta que lo hemos recuperado en excavación. ¡Somos todo un C.S.I. de la Prehistoria!

Ruth Blasco, experta en tafonomía, en uno de los yacimientos arqueológicos en los que ha trabajado

En ocasiones, las marcas de corte son tan claras que nos permiten reconstruir cómo el “carnicero” ha despellejado, desarticulado o descarnado al animal, e incluso si ha seguido algún patrón cultural para hacerlo. Si hay suerte también nos encontramos marcas de dientes de algún carnívoro que coinciden en el mismo punto donde se encuentra la marca de corte. No sólo hablamos aquí de surcos, también de depresiones o perforaciones que se producen por la presión ejercida de las cúspides dentales al entrar en contacto con la superficie ósea. Cuando las marcas de carnívoros coinciden con las antrópicas en el mismo punto del hueso es muy emocionante, porque dependiendo de si la mordedura está debajo o encima, es decir, de si se ha producido primero o después, puedes incluso saber si los homínidos han carroñeado esa pieza! Fascinante, ¿no?

Aparte del microscopio óptico o digital, muchas veces, para clarificar las características de las marcas, acudimos al Microscopio Electrónico de Barrido Ambiental (ESEM –Environmental Scanning Electron Microscope). Este microscopio permite la observación de muestras sin tratamiento previo, ya que podemos controlar la temperatura de la muestra y la humedad relativa de la cámara para evitar daños durante el tiempo de observación. El ESEM utiliza un haz de electrones en lugar de un haz de luz para formar una imagen, evitando así la distorsión de luces y sombras que otros equipos ópticos producen. El haz de electrones produce imágenes de alta resolución utilizando las interacciones electrón-materia. ¡Esto nos permite tener una lectura de detalle de la topografía ósea (y por tanto de las marcas que queremos observar) de una manera espectacular! El ESEM es una herramienta indispensable para los estudios de un tafónomo/a.

Unos dispositivos que estamos utilizando mucho últimamente son los Microscopios Digitales 3D, que producen reconstrucciones en 3D de las superficies óseas de forma rápida y precisa - Ruth Blasco, @CENIEH #MujerTech Clic para tuitear

También unos dispositivos que estamos utilizando mucho últimamente son los Microscopios Digitales 3D. Estos aparatos nos permiten obtener imágenes de alta calidad utilizando múltiples ángulos de observación. Del mismo modo, producen resultados en 2D y reconstrucciones en 3D de las superficies óseas de forma rápida y precisa eliminado los posibles errores humanos que resultan de la configuración manual de estas reconstrucciones. Algunos software asociados a estos dispositivos te permiten además obtener un cuerpo analítico de datos con las características de las marcas (ángulo, profundidad, longitud, etc.)

Y es que, en definitiva, cada hueso tiene una historia diferente que contar, cada marca te lleva a un acontecimiento diferente y, todo junto, te permite reconstruir la subsistencia de los grupos humanos del pasado por los que tanto me he interesado desde que comencé la aventura de ser arqueóloga. A continuación te dejo un vídeo en el que participo como mentora del proyecto STEM Talent Girl, porque quiero decirte que si quieres, ¡tú también puedes!


Para conocer mejor a Ruth Blasco, puedes leer nuestra entrevista:
«El mundo de la Prehistoria es de las mujeres»

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