Mujer y Tecnología: pareja de moda, oportunidad de cambio.

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María Zabala es periodista, dedicada a la Comunicación desde hace 20 años. Miembro del Instituto de Ciudadanía Digital de Estados Unidos y embajadora DigCit en España. Imparte conferencias y talleres sobre educación en el buen uso de la tecnología y sobre cómo conseguir una convivencia saludable con el entorno digital.


Mujer y tecnología forman una pareja curiosa. La relación que mantienen no es necesariamente estable y está en pleno proceso de cambio. Y aunque su unión está de moda en titulares, aunque parece obvio que están predestinadas a hacer grandes cosas juntas, sus tres hijas (Educación, Vocación, Profesión) no ayudan precisamente a favorecer el entendimiento.

Educación, vocación y profesión: claves para la mujer y la tecnología.

1. Profesión, la hija pequeña, es la más complicada. Aunque ya en siglos pasados hubo mujeres dedicadas al cambio científico y tecnológico (desde Ada Lovelace hasta Grace Hopper o las protagonistas de ‘Figuras Ocultas’, por ejemplo). Y aunque son muchas las que actualmente trabajan en Tecnología persiguiendo metas transformadoras, sabemos que sigue pendiente de aprobar la asignatura que tiene que ver con puestos de responsabilidad femenina en grandes tecnológicas. Por no hablar de la igualdad de acceso a oportunidades laborales, o la conciliación entre una profesión que cambia el mundo y una vida personal.

Ada Lovelace es una de las mujeres referentes en tecnología

2. Vocación, la hija mediana, se queda con frecuencia sin atención. Las niñas y el mundo STEM se llevan bien hasta determinada edad. Según dicen los datos, si en la adolescencia hubo amistad entre ambas, a menudo se pierde. Con la excepción de carreras biomédicas (y ahora también en ámbitos como el marketing online), hay muchas menos chicas en carreras tecnológicas.

Son muchos los que luchan por poner a las chicas en primera línea de la formación tech a través de iniciativas que fomenten programación, código o robótica, por ejemplo. Pero indiscutiblemente, queda mucho por hacer.

Convivir con la tecnología empieza por entenderla, saber interpretarla y contextualizarla. Incluso crearla, compartirla, equilibrarla - @iWomanish #MujerTech Clic para tuitear

3. La hija mayor, que como en todas las familias marca lo que viene después, es Educación. Se trabaja mucho en su acompañamiento escolar, pero menos en su impulso doméstico. Y es precisamente en casa donde una niña aprende más y mejor la lección más importante: que puede dedicarse a cualquier cosa, por extraña y desconocida que parezca. Tecnología incluida. Para conseguir esto, los padres deben hacer un ejercicio de actualización y puesta al día, normalizar la tecnología en el acompañamiento que dan a sus hijos (hijas también, sí).

Tecnología no es sólo peligros, redes sociales, apps y sites de Internet con violencia o contenidos inadecuados. Tampoco es tiempo de pantalla a secas. Convivir con la tecnología, hoy por hoy, empieza por entenderla, saber interpretarla y contextualizarla. Incluso crearla, compartirla, equilibrarla.

La educación de las niñas no las motiva para interesarse por la tecnología

En la pareja “mujer y tecnología”, si queremos un cambio sobre la hija mediana y la pequeña, tenemos que coger a la mayor y transformar lo que hacemos con ella. Porque en la pareja “mujer y tecnología”, el componente más atractivo es el que tiene que ver con la mujer como agente de cambio.

• Al educar a las próximas generaciones para que sean ciudadanos digitales.
• Impulsando el talento de las chicas del futuro.
• Y al crear nuevas formas de tecnología e identificar maneras en las que esa tecnología ayude a transformar el escenario general para las mujeres del mundo.

Tecnología y mujeres del siglo XXI.

Para todo esto no hacen falta solo mujeres STEM, ingenieras o informáticas y programadoras. Hacen falta mujeres usuarias, mujeres conocedoras del mundo en el que viven, implicadas en un uso responsable, positivo, creativo de la tecnología.

Más allá del feminismo o de la presencia en Juntas Directivas de empresas, de la vocación y la profesión tecnológicas, se trata de ser mujer en el siglo XXI. Y de educar a las mujeres del mañana para que sepan crear, analizar, interpretar, cambiar la tecnología, pero también utilizarla para vivir mejor y generar cambio. Mujeres on. Mujeres off.

Con la educación temprana en las niñas, se marcará la diferencia en el mundo de la tecnología

Las mujeres de hoy nos comunicamos, formamos y desarrollamos mejor gracias a la tecnología. Pero sigue habiendo una gran desigualdad geográfica asociada a la ya existente desigualdad social en muchos países. Y sigue habiendo una brecha que impide que mujeres que hoy afrontan retos de convivencia con el uso de la tecnología y retos de desarrollo de una carrera en Tecnología eviten prolongar la situación.

Mejor Profesión. Mayor Vocación. Más Educación. Cambiemos el mundo empezando desde el principio. Es posible.


Para conocer mejor a María Zabala, puedes leer nuestra entrevista:
«Me inspiro cada día en mujeres anónimas que sacan lo mejor de la tecnología y potencian su uso creativo»

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