Descubre cómo poner la tecnología al servicio del envejecimiento poblacional

en

Iraitz Manterola es Ingeniera en Automática y Electrónica Industrial y trabaja como gestora de proyectos e investigadora del área de Neurorehabilitación de la División de Salud de Tecnalia, el primer centro privado de Investigación Aplicada de España. Desde hace más de 13 años, se dedica a la investigación en el ámbito de la salud, envejecimiento y discapacidad. Actualmente lidera el proyecto FALCO, que busca desarrollar herramientas para identificar y prevenir la fragilidad en las personas mayores.


Progresivo envejecimiento de la población

El envejecimiento es el mayor desafío global en Salud del siglo XXI. El número de personas con 60 años o más en todo el mundo se ha duplicado desde 1980, y serán 2000 millones en 2050 representando más del 30% de la población total. Esta estimación se acrecienta en España, donde se estima que los mayores de 65 años representarán un 25% de la población en el año 2025 y serán más del 35% en 2050. Si se hace referencia al colectivo de personas mayores de 80 o más años, donde la probabilidad de fragilidad y de necesitar cuidados aumenta considerablemente, en 2014 el porcentaje representaba el 5,7% (2.650.392) de toda la población a nivel estatal. Las proyecciones indican que los porcentajes de este fenómeno, en 2050 alcanzarán el 16%.

Los mayores de 65 años representarán un 25% de la población en el año 2025. ¿Cómo nos puede ayudar la tecnología? @Tecnalia #MujerTech Clic para tuitear

Un rasgo que caracteriza el envejecimiento es el proceso de su feminización. Las mujeres, en todos los países de Europa, presentan una mayor longevidad. En el Estado (Instituto Nacional de Estadística, 2014), hay un 14% más de mujeres de 65 o más años (4.813.376) que de hombres (3.626.647). Estos datos sobre la feminización del envejecimiento casi se duplican en el grupo poblacional de mayores de 80 o más años.

Lugar preferente para envejecer: el domicilio

En el Estado, así como en otros países desarrollados, las políticas sociales de atención a las personas mayores plantean como objetivo prioritario “el envejecimiento en casa”, incluso de aquellas personas en situación de dependencia. La vivienda se convierte, por tanto, en espacio de cuidados que hay que adecuar, ir adaptando y equipando (de productos y servicios) a medida que la situación de la persona mayor se va modificando.

La persona que asume el cuidado de una persona en situación de dependencia generalmente suele experimentar graves problemas de salud física y mental, así como consecuencias negativas sobre su bienestar psicológico derivados del estrés originado por las circunstancias en que se desarrolla el cuidado.

Es necesario, por tanto, ofrecer soluciones no solo para las personas mayores, sino también para las personas cuidadoras. Estas soluciones vienen de la mano de avances y desarrollos en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, los cuales tienen que:

  1. Aumentar la calidad de vida y autonomía de la persona mayor, cubriendo sus necesidades de seguridad, salud y ocio, entre otros
  2. Permitir una mejor e integral monitorización remota de los usuarios.
  3. Proporcionar nuevas soluciones de apoyo a la toma de decisiones de los profesionales y un diagnóstico precoz de situaciones de riesgo.
  4. Orientarse hacia la prevención y mejorar la eficacia en el sistema de atención sociosanitaria

En los últimos años, la tecnología ha entrado progresivamente en los hogares y existen multitud de propuestas que ya se están utilizando con más o menos éxito.

La teleasistencia

La teleasistencia surge con el objetivo de favorecer la autonomía y la independencia de las personas mayores y/o con diversidad funcional. Todavía hoy, los sistemas de telealarma son las que mayor despliegue tienen en el hogar de las personas mayores, aunque poco a poco se van incorporando sensores capaces de detectar anomalías en el propio usuario (caídas, inactividad) o bien en la vivienda (inundación, fuego, fugas de gas) que envían alarmas de forma automática a los centros de control.

Para aumentar la seguridad en los desplazamientos fuera del hogar, la llamada teleasistencia móvil permite realizar funciones de localización y tracking en exteriores, y al igual que la teleasistencia convencional, disponen de botones de alarma y posibilitan la comunicación entre el usuario y un call center. Son especialmente útiles para personas mayores con Alzheimer o algún otro tipo de demencia que provoque la desorientación de la persona.

 

dispositivos teleasistencia

Soluciones de telemedicina-eSalud

La prestación de servicios médicos a distancia ha tenido un especial auge en los últimos años que ha venido impulsado no solo por el desarrollo de las TICs sino también por la reorientación de los modelos de asistencia sanitaria hacia los enfermos crónicos. En lo que concierne al domicilio , la telemedicina se emplea principalmente para que el propio paciente, junto con el soporte del personal sanitario (médicos, enfermeras), pueda realizar un seguimiento y mejorar el control sobre sus enfermedades crónicas (diabetes, insuficiencia cardíaca, EPOC-Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, hipertensión arterial etc.), realizando mediciones sobre sus constantes vitales e introduciendo información cualitativa (por medio de cuestionarios) sobre su estado de salud en las apps y aplicaciones habilitadas para ello.

Estos sistemas constan de 1) sensores para adquisición de constantes vitales (glucómetros, tensiómetros, espirómetros etc., generalmente con conectividad Bluetooth),  2) sistemas de recogida y transmisión de información entre el sensor (vía Bluetooth) y la ubicación del especialista que atenderá al paciente, en general una tablet o smartphone, y 3)  Aplicación clínica para visualización y control de los parámetros tanto para personal sanitario como el paciente.

sistema de telemonitorización y pulsioxímetro

En la práctica, el uso de estos sistemas implica la generación de una ingente cantidad de datos que es necesario poner en valor. Para ello, se están desarrollando ya sistemas de información especializados en la puesta en valor de la información médica digitalizada, como sistemas expertos de ayuda al diagnóstico, sistemas predictivos o sistemas de explotación de datos (datamining).

Podemos mencionar también dos tendencias relevantes asociadas al concepto de mHealth o salud en movilidad y por tanto relacionadas con el acceso ubicuo y universal a servicios de salud:

– Por una parte, la utilización de dispositivos móviles (smartphones, tablets) para ofrecer y consumir servicios sanitarios. El número de aplicaciones médicas está aumentando rápidamente.

– El deseo del usuario de poder acceder a sus datos médicos y a los servicios sanitarios en cualquier lugar, independientemente de dónde se le está prestando el servicio médico. Para dar respuesta a esta demanda, los servicios sanitarios están poniendo a disposición de los pacientes su “Carpeta Personal de Salud” desde el que acceder a informes médicos y de enfermería, resultados de analísitcas y pruebas complementarias de Atención Primaria, avisos de próximas citas, información sobre la medicación a tomar etc.

Otros productos que ayudan a mejorar la calidad de vida de las personas mayores y sus cuidadores son los sistemas de soporte a la toma de la medicación, como los dispensadores de medicamentos inteligentes, que tienen por objetivo mejorar la adherencia al tratamiento farmacológico y evitar errores en la toma de la misma. Estos pastilleros electrónicos se cargan con los medicamentos que ha de tomar el usuario, se programan de acuerdo a la prescripción médica, y recuerdan y avisan al usuario sobre la toma de la medicación. A partir de la funcionalidad básica de estos aparatos, que es la de recordar la toma de la medicación, algunos productos disponen de funcionalidades añadidas, como el registro de las tomas y la disponibilidad de una aplicación web para que los familiares y cuidadores puedan realizar un seguimiento de la toma de la medicación.

 

Medical Dispenser

AAL (Ambient Assisted Living) y IoT (Internet of Things)

El avance de las nuevas tecnologías tiende a la integración de sistemas de inteligencia ambiental, computación y comunicaciones ubicuas, sistemas incrustados y llevables, computación basada en el contexto, etc. haciendo del hogar del usuario una casa proveedora de cuidados. IoT-Internet of Things, y su aplicación para la mejora de la calidad de vida de las personas mayores, AAL-Ambient Assisted Living,   es un concepto que describe un entorno en el que las personas estarán rodeadas y asistidas por objetos aparentemente cotidianos, pero que han sido dotados de interfaces inteligentes embebidas y con capacidades de sensorización y de comunicación entre sí que conformarán un ambiente que reconoce y responde a la presencia de los individuos inmersos en él de una forma “invisible” y anticipatoria. Los aparatos que componen este nuevo ambiente aprenderán de las necesidades de las personas y luego las preverán, creando un ambiente personalizado de manera invisible, adaptativa y anticipatoria. En este concepto se integran muchas de las tecnologías mencionadas anteriormente.

Arquitectura de Comunicación Inteligente

Otras aplicaciones de la tecnología para mejora de la calidad de vida de los mayores y sus cuidadores

Aplicaciones para estimulación cognitiva

Se trata de soluciones dirigidas a personas sin deterioro cognitivo o con deterioro cognitivo leve, que tienen por objetivo mantener o incluso mejorar las capacidades cognitivas de dichas personas.  Estas aplicaciones ayudan a estimular, por medio de juegos y ejercicios,  las capacidades cognitivas del usuario, a veces de forma autónoma, o con el soporte de algún cuidador informal. Tal es el caso de SmartBrain, Mindfit o Kwido-Mementia.

Aplicaciones para estimulación cognitiva

Prevención y promoción de estilos de vida saludable

Las herramientas tecnológicas que dar soporte a estos servicios son un compendio de tecnologías para la monitorización de contantes vitales, podómetros u otros dispositivos para la medición de la actividad física (lanzados tanto por fabricantes de material deportivo como fabricantes de equipos para el fomento del bienestar y el envejecimiento activo como Nike Fuelband, Fitbit, Jawbone UP o Fitness Polar Loop), y aplicaciones para teléfonos móviles, tablets o PCs que facilitan llevar un registro de los productos alimenticios consumidos y la ingesta calórica realizada. No están específicamente dirigidos al público senior pero su uso está cada vez más extendido entre ellos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *